Hace ya más de diez años que la productora Endemol tuvo la brillante idea de tomar como referencia al personaje omnipresente de 1984 de Geroge Orwell, y se dispuso a organizar un programa de ha cambiado el modo de ver la televisión, los realitys. Cómo todos sabemos este programa consistía en encerrar a varias personas bajo un mismo techo durante 3 meses vigilados por cámaras las 24 horas. Este programa cumplía expectativas para un estudio sociológico y como un show televisivo prometedor.
Gran Hermano se convierte pues en un espejo de la sociedad ya que refleja la forma en la que conviven un grupo de personas, se pelean, se enamoran, pero al final todos aceptan el reto con el fin de conseguir un premio final, una cuantiosa cantidad de dinero. Al principio, el formato resultó novedoso y atractivo y casi toda España siguió el primer concurso y se involucró con sus 12 participantes. En estos momentos y a apenas unos días de que empiece otra nueva edición, hay que decir que las expectativas sociológicas se perdieron por el camino y triunfan los beneficios económicos y el poder del morbo. A partir de aquella experiencia la que la población española se convirtió en “voyeur”.
Los propios concursantes por ejemplo, son cada vez más extravagantes y si el espectador tratase de verse identificado en alguno de ellos…o lo tiene difícil o tiene un problema . Personas hechas para la cadena que lo emite, para hombres, mujeres y viceversas que tienen más preocupaciones banales que reales. Os animo a ver la siguiente edición que se comienza a emitir el próximo jueves y a que intentéis encontrar la sociología en semejante cuadra.
Por cierto, Mercedes Milá debería centrarse en su programa de investigación y denuncia social que resulta mucho más útil a la sociedad que Gran Hermano. Con el libro de Orwell Mercedes, tenemos bastante, no hacen falta tantos años de “estudio televisivo”.


Hola, te he leído atentamente: considero que "mirar" u observar la conducta humana desde la distancia, y sin la implicación sentimental que supone el valorar a cualquier conocido, resulta como mínimo un hecho bastante curioso...
ResponderEliminarParticularmente considero que el hombre es un gran desconocido para el hombre mismo, y ojalá que nunca nos pusieran a prueba porque nos podría sorprender, sirva como ejemplo El Ensayo Sobre la Ceguera del escritor portugués José Saramago.
En esta narrativa descubrimos la vulnerabilidad del ser al desprotegerlo, precisamente, de la humanidad que nos viste y califica, de la humanidad como portadora de las características únicas e irrepetibles, pero sobre todo, insustituibles, que nos diferencian del resto de especies existentes.
Por tanto, el ser humano frente a frente; observado con lupa o lente, siempre estará ahí para darle razón a la existencia.
Yo soy una gran enamorada de este reality y lo confieso públicamente, amiga Julia.
Mucha suerte en todo, sé que llegarás lejos porque tu esfuerzo y constancia lo reflejan. Y no olvides nunca que el tiempo coloca a cada uno en su lugar.
Abrazos.